lunes, 28 de septiembre de 2026

XI Marcha Pedro Bernardo - La Sierpe

Hay días en los que sales con la bicicleta buscando simplemente pasar una buena mañana, una marcha, unos kilómetros, unas cuantas rampas, algún sendero divertido, unas risas y, si puede ser, alguna buena zampa rica rica, pero hay días en los que la bicicleta te enseña algo más.
Este fin de semana tocaba volver a Pedro Bernardo para disfrutar de la XI edición de la Marcha MTB Pedro Bernardo, más conocida como La Sierpe, una de esas pruebas que ya se han convertido en una cita obligada para los amantes de la bicicleta de montaña por este espectacular rincón de Gredos y del Valle del Tiétar.
Dos recorridos para elegir, 54 kilómetros en la ruta larga y 40 kilómetros en la corta, con unos 1.200 metros de desnivel positivo en esta última. Nosotros, Angel y yo para no pasarnos de listos y con lo que da nuestra preparacion, elegimos la corta.
Porque unas semanas antes, durante el verano, el fuego había golpeado con una violencia tremenda la parte del Alto Tietar. Lo que para nosotros siempre había sido un paisaje verde, lleno de pinos, monte, gargantas y caminos para disfrutar encima de una bicicleta, en algunos lugares se había convertido en otra cosa muy distinta, paisaje arrasado, sobre todo desde Piedralaves hasta Casavieja, incluso en la zona hacia la Iglesuela, todo una vida natural extingida, no quiero ni pensar la de animales que habran muerto, la de gente que habra perdido todo o lo que costara recuperar la zona si alguna vez vuelve a ser lo mismo.
Esa tarde del viernes fuimos a por los dorsales, tras charla muy amena con JC, hacia mucho que no nos parabamos a hablar asi, nos dimos un paseo por el pueblo y por su entorno y nos fuimos ya a pasar la noche en Piedralaves, hartos de comer y evacuar, nos levantamos y fuimos hacia Pedro Bernardo con el buche lleno
Pedro Bernardo amanecía con ese ambiente especial que tienen las marchas, bicicletas por todas partes, gente preparando máquinas, saludos, conversaciones, algún que otro "¿tú qué haces aquí?" y esa mezcla de nervios y ganas de salir que aparece siempre antes de ponerse a pedalear.
La Plaza de Toros era el punto de salida y meta, un lugar peculiar en el centro del pueblo, a las 9:30 comenzaba la fiesta y allí estábamos nosotros, preparados para la Sierpe.
Una vez más, la montaña nos esperaba, lo bueno de Pedro Bernardo es que prácticamente desde que sales sabes que aquí no has venido a dar un paseo, el terreno empieza a ponerse serio enseguida, pistas, senderos, piedras, rampas y ese paisaje del Valle del Tiétar que hace que muchas veces uno deje de mirar el GPS para levantar la cabeza y mirar alrededor y es que pedalear por Gredos tiene algo especial, hay sitios en los que vas contando kilómetros, aquí muchas veces vas contando paisajes.
La marcha fue avanzando entre subidas y bajadas, buscando ese equilibrio entre disfrutar y no pasarnos de revoluciones, una avituallamientos espectaculares, como se lo curran los integrantes del Club Ciclista de Pedro Bernardo, solo les falto pedalear por mi
La ruta corta iba acumulando desnivel y poco a poco las piernas empezaban a recordar que los 1.200 metros positivos no se suben solos, pero el entorno hacía que todo fuese mucho más llevadero, senderos entre monte muy secos y resbaladizos, zonas abiertas, vistas sobre el Tiétar y esa sensación de estar metidos de lleno en la montaña, lo mas duro sin duda fue el empujabike de los rampotes y la calor que atizaba en cuanto te bajabas de la bicicleta.
Al final completamos la ruta corta con nuestros casi 40 kilómetros y alrededor de 1.200 metros de desnivel acumulado, degustamos las patatas con su salsa, bebidas y cafes frios, todo un buen dia de bicicleta de montaña en un entorno envidiable con un compañero Angel endurero que se lo gozo!
Track Marcha Corta
Como siempre, nos quedamos con lo bueno, el Tietar seguira aqui y nosotros intentando disfrutarlo gracias a personas como los que organizan esta marcha, una imprescindible para el final del verano, ese que arraso parte del paisaje maravilloso de este Alto Tietar, ese que ojala algun dia vuelva a ser lo que fue,que como nos cantaba Triana llegara el dia , y si justo en el dia en el que nos dejo su ultimo integrante coincidio con esta marcha, con su punteo de guitarra y su rock andaluz, nos veremos en la otra vida dando pedales y cantando tu, el fuego no podra quemar nuestros recuerdos, la musica llenara nuestros corazones, Tietar infinito!.

jueves, 9 de julio de 2026

Picos Europa 2026

Hay viajes que se preparan durante meses y otros que nacen en una conversación cualquiera. “¿Y si nos vamos a Picos de Europa para no pasar el calor en Gredos?”. Lo que parecía una idea sin más acabó convirtiéndose en tres días de bicicleta de montaña de los que dejan huella. De esos que cuando pasan unos días ya empiezas a echar de menos, aunque durante el viaje juraras unas cuantas veces no volver a subirte a una bici, pensabamos que nos ibamos ahorrar el calor del centro de la peninsula, tontos nosotros!
Esta vez la expedición estaba formada por los sospechosos: Juan, Josete y el que escribe. Tres amigos, tres bicicletas y muchas ganas de descubrir los caminos que rodean los tres macizos de Picos de Europa, aunque esta vez serian uno y medio, lo que no sabíamos era que alguien había dejado el ventilador y el horno encendido. Íbamos buscando el fresco de la montaña y nos encontramos con uno de los mayores calores que recuerdo pedaleando.
La aventura comenzó incluso antes de montar en bicicleta. Quedamos en casa de Juan y pusimos rumbo a Potes. El viaje prometía ser tranquilo… hasta que apareció una caravana de esas que parecen no tener final. Kilómetros y kilómetros de coches que fueron retrasando nuestra llegada hasta pasadas las once y media de la noche. Entre unas cosas y otras, hotel, pizza rápida para llenar el depósito y a dormir. Al día siguiente empezaba lo serio.

Día 1. Potes - Collado Pelea - Bejes - Vao Lobos - Caseton Andara - Jitu Escarandi - La Caballar - Sotres - Poncebos - Arenas Cabrales

El Collado Pelea ya avisó de que aquí nadie iba a regalar nada.
Después de un desayuno colombiano que en aquel momento parecía una magnífica idea, aunque horas más tarde mi estómago tendría una opinión bastante distinta sentado sobre el sillín, arrancamos desde Potes entre bromas y muchas ganas.
Las risas duraron exactamente hasta que apareció el Collado Pelea.
Menuda forma de empezar el viaje.

Las primeras rampas ya nos pusieron en nuestro sitio. Calor, desnivel y la sensación de que aquello solo acababa de empezar. Poco a poco fuimos ganando altura hasta lanzarnos hacia Bejes, donde había una parada obligatoria a cargar baterias ebike, la batería de la bicicleta de Juan funcionaba con energía humana, empezabamos a necesitar combustible en formato líquido y sólido.
Entre embutidos, risas y el paisaje espectacular que nos rodeaba, recuperamos fuerzas antes de afrontar una de las zonas más bonitas de la jornada.

Subiendo hacia el Vao de los Lobos nos encontramos con unos argentinos completamente fundidos. La montaña no entiende de nacionalidades y allí todos acabamos ayudándonos. Unas palabras de ánimo, un poco de conversación y cada uno continuó su particular batalla contra el desnivel, aunque tuvieran que poner una camara de 29 en una bicicleta de 26, andale andale!

A partir de ahí llegó la subida hacia el Casetón de Ándara. Mucha piedra, muchísimo calor y caballos pastando a nuestro alrededor mientras nosotros buscábamos cualquier sombra que no existía.
La pista parecía no terminar nunca, decidimos abortar los 5 kms aproximadamente de subida al Collado San Carlos, otra vez que me quedo sin subirlo, continuamos con caballos acompañados hasta que al final apareció el refugio como si fuera un oasis.

La Coca-Cola de aquel refugio supo mejor que muchas palmeras de chocolate juntas jeje. Visitamos la cueva donde maduran los quesos y volvimos a montar en las bicicletas para buscar el Jitu Escarandi.

La bajada por la Caballar fue una auténtica delicia. De esas que compensan buena parte del sufrimiento anterior y te recuerdan por qué merece la pena subir tanto para luego disfrutar bajando, que lo de sufrir disfrutando ya se lo dejamos a otro.
Desde Sotres ya solo quedaba dejarnos caer por carretera hasta Arenas de Cabrales, donde dimos por finalizada una primera etapa de 56 kilómetros y más de 2.100 metros de desnivel positivo. Un estreno de esos que te hace pensar: “Como los otros dos días sean así, igual nos hemos venido un poco arriba”.

Una buena cena con camarera borde vasca, muchas risas repasando la jornada y a descansar. O eso creíamos.
Porque el día siguiente iba a ser, según nuestras brillantes previsiones… una jornada de transición.
Qué inocentes.



Track Wikiloc Dia 1

Día 2. Arenas de Cabrales - Benia de Onis - Demués - Mastines - Atronchamiento - Escaleru - Carretera Lagos - Lago Enol - Vuelta a Arenas

La transición más dura de nuestras vidas, no madrugamos demasiado, error, grave error!

El calor ya apretaba desde primera hora y todavía nos esperaba una buena paliza. Después del desayuno, de la correspondiente pelea con la sargento y del ya clásico “cagarro sin cigarro”, nos pusimos en marcha convencidos de que el día sería bastante más llevadero que el anterior, jajajaja!
La carretera hasta Benia de Onís fue calentando piernas antes de afrontar las primeras rampas serias, antes comprando longaniza de jabali que no pudimos ni degustar arriba!, el asfalto rayado parecía pegarse a las ruedas y cada fuente que encontrábamos era celebrada casi como una meta volante.

El paisaje era una maravilla. Ganado por todas partes, montañas verdes y esa sensación de estar pedaleando por uno de los lugares más espectaculares de Picos, hasta que aparecieron los mastines.
Aquellos guardianes de las cabras tenían bastante claro que por allí no pasaba nadie. “No puedes pasar”. Y, sinceramente, tampoco teníamos muchas ganas de discutir con ellos, casi se desayunan a Juan, Insensato!!!!, toco improvisar.
Con más fe que técnica empezamos a abrirnos paso entre pinchos, barrancos, piedras, barro y agujeros. Hubo momentos en los que aquello parecía una prueba de supervivencia más que una ruta de bicicleta, me costaba mucho empujar mi ebike, Juan y Josete me ayudaron mucho la verdad, el calor sofocante no ayudaba.

Al final enlazamos con el GR-202 y llegamos a la Vega de Comeya. El Escaleru nos miraba desafiante, pero esta vez decidimos dejarlo para otra ocasión, bastante guerra llevábamos encima y yo hace años lo subi andando con Ali y ya me parecio duro, pues como para empujar las bicis cuesta arriba. Solo quedaba subir por carretera hacia los Lagos de Covadonga, solo...con un calor absolutamente insoportable llegamos al lago Enol bastante más tarde de lo previsto. Allí apareció otro de esos momentos que justifican cualquier sufrimiento: unas albóndigas espectaculares y un arroz con leche que supieron a gloria bendita, después de comer ya todo se veía de otra manera.

La bajada hacia Benia fue mucho más amable tras pinchazo de Josete y desde allí regresamos a Arenas de Cabrales completando una etapa que, sobre el papel, iba a ser de transición y terminó dejándonos 76 kilómetros y más de 2.300 metros de desnivel positivo, yo llegue particularmente muy vacio, hacia tiempo que no encontraba mi limite, ese que remolonea cuando sabes que has hecho algo casi epico.

La cena en una sidrería bastante normalita pasó casi desapercibida porque el cuerpo solo pedía una cosa: una cama.


Track Wikiloc Dia 2

Día 3. Arenas de Cabrales - Poncebos - Sotres - Invernales de Sotres - Puertos de Aliva - Espinama - Potes


Esta vez sí madrugamos, habíamos aprendido la lección, hoy daban ola de calor en casi toda España y alli tambien, el objetivo era cerrar el círculo rodeando el macizo oriental por el otro lado y regresar a Potes.
Desde Arenas hasta Sotres todo fue por carretera, pero cuando llegamos allí ya llevábamos cerca de novecientos metros de desnivel acumulado en menos de 20 kms, antes de afrontar la subida decidimos cargar las ebikes, mientras Juan aprovechaba cualquier excusa para echar una cabezadita. Hay gente que duerme en los hoteles. Él podía dormir prácticamente en cualquier sitio, hacia la tipica Ignaciada!!

Con el GPS marcando cuarenta y cinco grados llegamos a las Invernales de Sotres, aquello ya no era calor, era un jodido horno.

Menos mal que el río Duje apareció en el momento justo. El baño nos devolvió a la vida. Bueno… a unos más que a otros, porque alguno se metió entero y otros hicimos un intento algo más tímido.
A partir de ahí empezaron otra vez las piedras, los pedregales y esas rampas que parecen diseñadas para poner a prueba la paciencia de cualquiera, poco a poco alcanzamos los Puertos de Áliva. Finalmente decidimos no subir hasta el Cable y dirigirnos hacia la ermita.

Las praderas estaban llenas de vacas, caballos, ovejas y cabras. Solo faltaban los mastines para completar la colección, y aparecieron, por suerte esta vez nos ignoraron bastante más que el día anterior y todos respiramos tranquilos.

La bajada hacia Espinama fue el premio y allí llegó otra de las protagonistas del viaje, la fabada, el lomo cerdo, el truchon, el arroz con leche o el mousse de limon, en aquel momento nos parecio un manjar al que aferrarnos.

Con el depósito otra vez lleno ya solo quedaba dejarnos caer hacia Cosgaya y terminar la ruta en Potes después de 53 kilómetros y unos 1.600 metros de desnivel positivo.
El aire caliente seguía golpeándonos como si alguien hubiera encendido el ventilador de un horno industrial, pero ya daba igual, lo habíamos conseguido.
La piscina del hotel terminó de rematar la recuperación mientras por la noche celebrábamos también la victoria de España en el Mundial.


Track Wikiloc Dia 3

Cuando se prepara un viaje siempre se piensa en los paisajes que se van a ver, en los puertos que a subir o en las pistas que a descubrir, inicialmente pensamos en Gredos, pero por el calor del momento nos decidimos por Picos jeje, en este viaje recuerdo a Juan buscando cualquier momento para dormir y a Josete disfrutando como un enano en cada bajada, pero ambos diciendome ¿Pero por que no te callas?
Imposible. ¿Cómo voy a callarme cuando estoy pedaleando entre montañas como estas? Picos de Europa volvió a demostrarnos que la bicicleta solo es una excusa, lo importante nunca fueron los 185 kilómetros, ni los casi 6.000 metros de desnivel, ni siquiera los macizos que rodeamos, lo importante fue volver a casa con la sensación de haber compartido otra aventura inolvidable con buenos amigos, en unos meses nos preguntaremos ¿Y el año que viene? y entonces miraremos un mapa como si no hubieramos aprendido nada, o quizas si, que esta vida son dos dias y que uno y medio estamos jodidos, el resto disfrutemoslo joder! Viva Picos de Europa! Viva.

domingo, 8 de septiembre de 2024

Cincuenton

Cincuenta cincuenta en tu culo esa tormenta, en la nada que te llegue, en la vida que se va, en ese suspiro que viene, en la sonrisa sin mas, como hace tiempo que no escribo os lo plasmo en este blog, donde muestro sentimientos apagados al hablar.











Este verano ha sido extremadamente solitario, venia de sufrir en Pirineos uno de los peores dias en la montaña, un tormenton de impresion que no me dejo ni terminar la Pedals de Foc version Plata, 5 horas mojado y con frio que en Espot di por terminado, os muestro una foto del casi unico momento que el sol nos deleito y os dejo el video para que podais apreciar la odisea en aquel cordal de la muerte tras coronar Triador












Despues un viaje fugaz en solitario a Picos de Europa, recordando esos viajes con unos amigos REs venidos a menos en tema de bici, con un Ignacio subido en su 4x4 y sumido en su Africa que tanto ama y yo, recorriendo el macizo Oriental de Picos de Europa en dos dias.











Un lugar increible que siempre recordare de aquel 2009, con sus andadas y su ruton, Cronica Picos 2009 que nunca defrauda, sus quesos en Espinama, su cachopo en Sotres, todo un deleite al paladar, aunque viendolo desde la soledad inmensa que dan las montañas de Picos, aunque el Cable estuviera casi imposible de pedalear de la cantidad de gente que habia.












Ya en Agosto con Ali en autocaravana por Galicia y Zamora con los perrancanos fue un poco traumatico, vimos pueblos, vimos ciudadades, hicimos rutas, demasiada gente por todos sitios, un Agosto explotado en todas partes, Sanabria a reventar, las Rias Baixas imposible moverse y aparcar el cacharro mas alla de campings o areas superpobladas de autos, eso si sitios como Pontecandelas, A Cañizo o Ribadavia muy recomendables para visitar y pasar unos dias, bañarse en sus rios y que los canidos disfruten de las aguas cristalinas.











Ya en los madriles subi a Peñalara con Ali, en una rutilla desde Cotos, no muy dura para nosotros, lo peor la bajada, pero por fin alcanzamos el techo de la Sierra de Guadarrama!, dias despues disfrutramos por el rio Eresma, bueno los perros se lo pasaron mejor, ruta larga pero muy recomendable en verano.











Ahora en Septiembre tuve la oportunidad de disfrutar la IX Marcha de Pedro Bernardo, muy recomendable y todo un ruton, buena currada que ha realizado el Club Ciclista Pedro Bernarno al frente Juan Carlos


















Lo mejor del verano ha sido casi en su final, gracias a Ali que me da tanto y que me aguanta mis tontadas de dos ruedas, me ha rodeado de mi familia, de mis amigos de juventud eterna que hacia tanto que no veia, fueron dos dias especiales y de una buena currada de su parte y es que quizas no veo quien me rodea, quien me aprecia y quien mi quiere, gracias de verdad por darme estos dias que recordare por siempre, gracias familia, gracias amigos, gracias infinitas y si gracias a la vida que medio tanto sin esperar nada.

martes, 3 de octubre de 2023

Turleque Xtrem 2023



Hacia la mancha fuimos en un otoño veraniego, a nuestros orígenes, a un sitio que si nunca hubiera existido, jamás me hubierais visto mi poco pelo, Turleque nos marcó en nuestra infancia, ¿ no creeis Javi o Moreta ?, aquel lugar donde todo cobraba sentido en nuestra juventud, amistades y amores de la mano fueron pero que para Septiembre siempre algo se desvanecieron.


Los 13 jinetes

Engañe al cuñao Morales "mula parda" y mi vecino Javi "mala bestia" para acompañarnos a los Turlequeños, Javi y Moreta incluidos, aunque salimos de la Ermita de Pinto 13 bikers, sobre el kms 50 nos abandonaron a nuestra suerte, una pena Manolo no habernos acompañado más, en ese momento todavía no nos habíamos deleitado con los caminos manchegos destrozados por la DANA de Septiembre.



Saliendo el Sol

El GR-113 esta reventado, piedras y bancales de arena, algunas zonas impracticables y algun penar antes de llegar al primer avituallamiento del día en Almonacid en el kilómetro 70 , con su castillo de hace más de 1.000 años y su camino interminable para llegar a él.


Venga que esto se pone interesante

De allí a Mascaraque siguiendo la ruta de Don Quijote y en pocos kms nos plantamos en Mora de Toledo y su castillo rocoso de Peñas Negras en ruinas, para adentrarnos en las Sierras de Mora primero por carretera y luego por camino para llegar a Raneras justo antes de visitar el Pantano de Finisterre.

Embalse Finisterre

Llegamos a la Ermita del Cristo que tantos domingos de Semana Santa íbamos a las Alamedas e inundamos con bebida y comida disfrutando hasta desfallecer,  juventud divino tesoro.

Ermita del Cristo del Valle

Ya eran casi la 1 de la tarde cuando entramos por Turleque, se notaba ya el calor, allí con una parada bastante larga en Cafeteria Diana, gracias a mi prima pudimos recuperarnos algo, Pili y Tito nos visitaron, truhan cómo te libraste!, apunto estuve de decir hasta aquí he llegado, sabía lo que nos esperaba a la vuelta y no me equivoque.

Turleque

Tito esta vez te libraste

Un tostadero de 35 grados a las 4 de la tarde, Huerta de Valdecarabanos que no llegaba, caminos destrozados, decidimos ir hacia Dos Barrios y menos mal!, más de 40 kms desde Turleque sin tener posibilidad de beber agua fresca o algún refresco, que reventada por dios! con 145 kms en Dos Barrios nos salvamos por la campana, tras recuperarnos, atusarse las barbas y darnos cremitas, continuamos la aventura.


Menuda solana

Allí hasta Ocaña y Aranjuez por la vía de servicio bastante rápido, más de 170 kms en Aranjuez donde ya cada trago que dabas era la vida y en donde el traqueteo de la bici te desmoronaba todo, algunos soñaban ya con restaurantes arancetanos, el hambre hacía mella en ellos, barritas y dejar de soñar!.

Aranjuez

Salimos de Aranjuez con mucho tráfico, estos jamelgos por carretera hasta Ciempozuelos iban apretando o eso me lo parecía a mí cada vez que me tenían que esperar, donde mis músculos tan mermados ya generaban menos vatios que la bombilla de Edison, en el camino pestoso hasta Valdemoro fue mi penar, las rampas en mis músculos, calambres en los calambres, asombrosamente desde cerca del parque de las Bolitas del Airón a Pinto recupere, lo que es es el cuerpo y los límites del mismo, claramente tampoco estábamos subiendo el Tourmalet, sino no hubiera sido lo mismo, viva el magnesio y las sales! viva el chuletón con cerveza a raudales!


Llegando a Pinto

Casi a las 8 de la tarde aterrizamos nuestros cuerpos y bicis en Pinto, 13 horas después de la salida en una ruta de 205 kms con 1.400m de desnivel y un dia entero de disfrute, sufrimiento y sentimientos encontrados con tirones hasta en la boca, cervezas para despedirnos, sumidos en un cansancio extremo plegamos a casa.

 Track Ruta

En el Parque los 5 locos

Hace unos años hice en solitario esta ruta, más dura por la soledad y aburrida claramente, en esta nos reímos, recordamos, zampamos, sufrimos, nos quejamos, llorar no, los hombres siempre lloran solos o eso dicen, pero completamos un dia espectacular al sol otoñal en un veranazo de San Miguel hacia el pueblo de mis ancestros, ese lugar que siempre guardaré en un rincón de mi cansado corazón.